🏡 Boedo de Castrejón: un pequeño pueblo con una gran historia

27/10/2025

Boedo de Castrejón es una de las localidades más pequeñas y antiguas del municipio de Castrejón de la Peña, situada en el valle del río Boedo, dentro de la Montaña Palentina.
A lo largo del tiempo, su nombre, sus costumbres y su estructura administrativa han cambiado, pero su espíritu ha permanecido intacto: el de un pequeño pueblo que nunca dejó de existir.

🕰️ Evolución histórica y administrativa

En los documentos antiguos el pueblo aparece mencionado como "Buedo", denominación que con el tiempo derivó en "Boedo", y más tarde en "Boedo de Castrejón" para distinguirlo dentro del municipio.

Boedo se incorporó oficialmente al término municipal de Castrejón de la Peña en 1853, dejando de figurar como entidad separada.
Durante parte del siglo XIX y principios del XX funcionó con cierta autonomía, llegando a contar con Junta Vecinal propia, hasta su disolución en el siglo XX.

Desde entonces depende administrativamente del Ayuntamiento de Castrejón de la Peña, aunque mantiene su condición de entidad local habitada y una fuerte identidad propia.

🏞️ Vida cotidiana y oficios tradicionales

El río Boedo fue siempre el eje vital del pueblo. En sus aguas se pescaban cangrejos de río, abundantes durante buena parte del siglo XX. De aquella época procede el recuerdo del popular "bar de los cangrejos", punto de reunión de vecinos y visitantes.

La población se dedicaba principalmente a la agricultura, ganadería y molienda.
El molino de Quitiliano García, situado junto al cauce, funcionó hasta mediados de los años 2000 y fue durante décadas un lugar de encuentro, especialmente para los niños, que jugaban en el "molinón" cuando el nivel del agua lo permitía.

Los vecinos de Boedo fueron también buenos cazadores, aprovechando la abundancia de fauna en los montes próximos.

👶 Educación y vida parroquial

Boedo nunca tuvo escuela propia.
Los niños acudían primero a clase al colegio de Loma de Castrejón, y más tarde a Cervera de Pisuerga, donde continuaban su educación cuando el número de alumnos lo hacía posible.

En el ámbito religioso, la iglesia de San Cristóbal fue atendida por varios sacerdotes locales. El último cura registrado en el pueblo fue don Francisco Ruipérez Ruibello, presbítero de segunda orden, entre 1910 y 1911.

Los últimos sacramentos documentados en los registros parroquiales son:

  • Bautismo: 1966

  • Matrimonio: 1973

  • Confirmación: 1924

  • Defunciones: 1966

El último nacimiento registrado corresponde a los años sesenta, y la última primera comunión se celebró a finales de los cincuenta.

Tras el despoblamiento, los oficios religiosos pasaron a depender de la parroquia de Santibáñez de la Peña, de la que Boedo forma parte hoy en día.

⛪ La iglesia de San Cristóbal

La iglesia de San Cristóbal, hoy en ruinas, fue durante siglos el centro espiritual y social de Boedo.
Se conservan parte de los muros, la sacristía y restos del antiguo cementerio.
El templo está incluido en el Catálogo de Patrimonio Religioso de la Diócesis de Palencia como "Boedo de Castrejón — San Cristóbal (en ruinas)".

👨‍👩‍👧‍👦 Población y continuidad

En las décadas de 1940 y 1950, Boedo alcanzó alrededor de 30 habitantes censados.
En 1991, no quedaba ningún residente permanente.
En 2025, figuran dos vecinos censados, aunque son muchas las familias descendientes que mantienen un fuerte vínculo afectivo con el pueblo y regresan siempre que pueden.

🌄 Un lugar que sigue vivo

Situado a 1.075 metros de altitud, Boedo de Castrejón conserva su trazado tradicional y un entorno natural privilegiado junto al río.
Su historia, unida al agua, al trabajo y a la fe, sigue viva a través de la memoria de sus habitantes y de los esfuerzos actuales por documentar su pasado y compartirlo con las nuevas generaciones.

Boedo no es solo un lugar del mapa: es un símbolo de resistencia y memoria rural en el corazón de la Montaña Palentina.