🎒 Niños con colegio asignado, pueblo sin luz: la paradoja de Boedo de Castrejón
En el entorno de la Montaña Palentina, Boedo de Castrejón aparece como un caso singular: aunque los futuros escolares de la pedanía tienen asegurado su derecho a la educación, el propio pueblo sigue careciendo de un servicio básico como el suministro eléctrico.
🏫 Educación garantizada
Los niños de Boedo están adscritos a un centro educativo: la unidad escolar de CEIP Modesto Lafuente en Cervera de Pisuerga (Palencia).
Aunque Boedo no cuenta con un colegio propio, la adscripción formal garantiza que los menores puedan acceder a la etapa de Infantil y Primaria en un centro reconocido y con transporte escolar. Esta asignación confirma que, al menos en el ámbito educativo, la pedanía no queda excluida de los servicios comunes.
💡 Pero… ¿y la luz?
A la vez, Boedo continúa siendo el único núcleo habitado de la provincia que carece de suministro eléctrico público. Esa situación —reportada recientemente por medios como Cadena SER y Palencia en la Red— pone de relieve el desequilibrio entre los avances formales (como la escolarización) y las carencias reales del territorio.
🧩 Una reflexión sobre igualdad de oportunidades
La asignación de colegio es una buena noticia: demuestra que los niños de Boedo tendrán acceso a la enseñanza – un pilar esencial del futuro rural. Pero el hecho de que el pueblo permanezca sin luz eléctrica plantea una pregunta incómoda sobre la igualdad de trato y las condiciones de vida en las zonas rurales.
"Boedo tiene futuro si garantizamos a los niños escuela, y también dignidad si encendemos las luces de las casas", señala un vecino que impulsa la visibilidad de la pedanía.
📌 Conclusión
Boedo de Castrejón da un paso adelante en educación, al tiempo que sigue reclamando lo que muchos dan por seguro. El reto ahora no es sólo que los primeros niños se sienten en pupitres, sino que esa experiencia se viva en un entorno con servicios básicos, infraestructuras y oportunidades reales.